lunes, 4 de agosto de 2014

Loco, hacela callar…eso cantaba Ricardo Soulé en el mismo disco de “Es una nube, no hay duda” de Vox Dei. Se refería a la lengua, a los charlatanes, me parece. Me viene este recuerdo ya que debería haber una frase similar para que los pensamientos se detuviesen. Esa, creo, sería la esencia de la meditación. Pero mientras ellos no se detienen, alguna peregrina idea “cae” de vez en cuando, y pensé –uf, una vez más J- plasmarla en unas pocas palabras. A veces a las evidencias las tenemos ahí frente a nuestra nariz (no sé porqué en este caso se usa el “nuestras narices” si sólo tenemos un órgano nasal)…la cuestión es que se me antojó imaginarme a las personas que nos rodean, más precisamente nuestros “contactos” amig@s de Facebook o fuera de él, como imágenes, o bien seleccionar un detalle de sus conductas para reflexionar qué nos pasa frente a ell@s. Primero: Hay un amigo que para explicarte algo que como máximo debería llevar 6, 7 minutos lo hace en largos 12, 15, 20…está bien, tira otras ideas que complementan el tema, pero…no da para más…el tiempo es valioso, ¡“tu” tiempo es valioso!. Primer apunte –sobre el cual volveré (o no): queremos que el amigo sea como es uno, un poco más sintético, expeditivo, que cuide el tiempo del otr@. Por otra parte, el tipo en cuestión es muy inteligente, vivo, rápido (y para la guita ni te cuento): hace un asado debajo del agua y te elige el mejor pedazo de entraña o molleja ofreciéndote a la vez un vasito del mejor jerez bien helado. Es decir, que por alguna extraña razón, le cuesta horrores en ser breve y conciso para explayarse. ¿La vejestud quizás?.Segundo: hay otr@s que te atraen, su manera de ser, esencia, karma o lo que puta sea, pero el comunicarse con ellos se me asemeja a que vas con tu kayak por un curso de agua y querés llegar a esa costa tan verde, florida, amable, seductora, que te pide a gritos que amarres y te tires en su pasto y disfrutes, pero para hacerlo primero hay un palo atravesado que no te deja, si lo llegás a sortear hay un yuyo enorme, y sino una barranca que no podés trepar sin caerte, o accidentes por el estilo…Tercero: hay otr@s a l@s cuales podés llegar, abordar, pero sólo en “su” lenguaje, y eso a veces te cansa…volvemos a lo que dije antes, queremos que sea como nosotros,que siempre pueda adaptarse al lenguaje y la modalidad y humor del otro con el fin de hacer contacto, siempre, sin ofenderse ni enojarse. Cuarto: Hay much@s “colgad@s” que contestan a los tres días o nunca, viven en nube de limbo, o no les anda el celular, o no se conectan, o están sin batería (los etc. que quieras). Esos casos parecen ser irremediables, y también cansan un poco, por no decir mucho. Quinto: hay quienes son parecidos a nosotros y “captan” nuestra onda. Conclusión: efímera o “es lo que hay”…¿porqué no cortamos amarras con los casos que nos joden? Fácil es decir “porque l@s queremos” y nos cuesta perderl@s, y no menos cierto sería que sabemos que no todos somos iguales –en realidad nadie- y todas las vicisitudes narradas hasta acá son directamente proporcionales a la pila que le ponemos para contactarnos, comunicarnos, querernos, encontrarnos, estar. 

sábado, 18 de febrero de 2012

A PROPÓSITO DE L.A.S. (1950-2012)

El planeta Tierra tiene la capa de ozono perforada. Igual sigue estando habitado. Pero indudablemente no es el mismo que antes de dañarse la atmósfera. Acá tampoco quedamos igual, ante la súbita ausencia del Flaco. En ese entonces, algunos de nosotros, simultáneamente a enfrascarnos en los cotidianos menesteres, poseíamos la certeza de que había alguien en el mundo que se estaba ocupando en ese momento de la misión de elevar los estándares de poesía, de magia, de creación afortunada, de lirismo y musicalidad afines. En suma, de la tarea -única, como lo era también su artífice- de crear joyas impares y excelsas. Pero con la característica de que éstas no existían solo para ser admiradas. Se podían tocar, cantar, hacerlas de uno, incorporarlas al acervo personal-existencial-filosofal-vivencial-amoroso. Eran -son- gemas que este alguien, este ser, creaba para regalar al orbe. Uno se sentía a salvo no sólo cuando arribaba al oasis al que nos conducían bella y mansamente esas canciones (como bien dice Pato, mi hijo), sino también cuando hacía su vida normal, con la seguridad de que mientras tanto un agradable orfebre de Villa Urquiza proseguía esmerándose día tras día en su oficio de elaborar creaciones distintas entre sí pero sin bajar nunca los niveles de creatividad, armonía y belleza. Y luego largarlas al mundo apenas terminadas para recién entonces, pausa o no, abocarse a la creación de otras nuevas. Quizás en esta tarea pueda equipararse al Flaco con Hattori Hanzo, el herrero especialista en espadas (katanas) en “Kill Bill”, que forjaba las mejores que existían en el planeta. Así, cada una tenía una inscripción: “Los libros de la buena memoria”,“El anillo del Capitán Beto",“Los elefantes”,“Serpiente viaja por la sal”,“Dulce tres nocturno”, “La bengala perdida”, entre tantas otras. Y cuando nos apoderábamos de las katanas-canciones, nos sentíamos protegidos, con la sensación de que en adelante nada nos podría dañar demasiado en la Tierra, ya que ahora estábamos inmunizados por el amor, la belleza y la poesía. Él mismo era, también, su mejor instrumento. “Crear cosas hermosas depende de una vida hermosa”, le dijo Luis Alberto en su casa, en el año nuevo de 1977, a  Miguel Grinberg, mientras afuera tronaba.­ Vaya si las llevó a cabo hermosamente hasta el final. A su creación y a su vida. Y con su pérdida, al no dejar un heredero o sucesor en esa portentosa tarea, restó preguntar si el mundo resistiría la orfandad. ¿Quién se haría cargo, ahora, del taller? Fácil, el planeta tendría que acostumbrarse a funcionar simplemente de otra manera, con la capa de ozono ya no más intacta, o del modo en el que queda el universo al perder una estrella: imposible generar otra igual. Y de pronto, la sorpresa… en las redes sociales, que uno imaginaba tan vacías de ideas y de conceptos, así como también pletóricas de vulgarización y banalización del lenguaje; aparecieron miles de miles de pequeños mensajes de amor, emoción, sutileza, brillo, belleza y sentimiento. Muchísimos renglones ofrendando adioses, besos,  despedidas;  pluralidad de expresiones significando bella e iluminadamente lo que había sido el influjo de ese ser en sus almas. Todo proveniente de quienes fueron bañados por su luz en algún momento de sus existencias, frutos al fin de la cosecha de una siembra de casi más de cuarenta años. El legado entonces, estaba asegurado, de una forma singular pero a la vez poética: quedaban no uno sino incontables pichones de spinettas con una porción de luz en sus respectivas vidas que les auguraba para el futuro tanto crear cosas hermosas como llevar vidas más hermosas. Nada menos. Todos, ellos y nosotros,  afortunados que nunca  volvieron a ser los mismos desde que escucharon por primera vez a un flaco que fabricaba espadas en su barrio para regalarlas.

miércoles, 8 de febrero de 2012

¡QUE SUERTE TIENE DIOS QUE VA A CONVIVIR CON EL FLACO!

Me estoy tratando de acordar de algo que pensé (o sentí, en este caso es igual, porque al tratarse del Flaco en mí ambas palabras significan lo mismo) cuando se difundió su enfermedad. Me imagino que ahí yo le estaba elaborando una despedida anticipada, por esto que tenemos que nos protegemos del dolor. En fin, aquí va: Fue una equivocación. El Flaco fue un equívoco, no era cierto que habitaba en nuestro mundo, que componía tanto y tan bien, que cantaba y que tocaba ídem, que hablaba y escribía igual de bello y claro, y que pensaba y transmitía otro tanto. Que resguardaba y preservaba sus apariciones mediáticas tanto como buscaba el acorde justo o la palabra precisa en cada canción como la gema preciosa que falta para completar la joya impar, o para darle el significado de lo que quería transmitir, sin desconocer que lo poético es intentado por quien lo crea y completado por quien lo recibe. No era cierto tampoco, que en sus  últimos años un suceso le tocó la cuerda solidaria y entonces se dedicó en más a difundir la prevención de accidentes viales. Si el Flaco no existió de verdad, fue un sueño, un espejismo, una ilusión, una película irreal. Y si es verdad en cambio que pasó en serio por este mundo y yo estoy diciendo pavadas, entonces sí podemos creer positivamente que nuestras vidas fueron más bellas, inspiradas e iluminadas gracias a él.

jueves, 22 de diciembre de 2011

TRAVESÍA AMAZÓNICA EN VERANO

Hoy: viaje en auto ocupando asiento de acompañante, ventanillas abiertas pero ausencia de aire acondicionado. Cinco, seis de la tarde quizás, el tiempo no cuenta. Periplo largo desde Tribunales hasta Figueroa Alcorta y de allí entronque con Avenida del Libertador. Primera etapa: inmediaciones de la Estación Lisandro de la Torre. Alguien desciende del rodado. Proseguimos, regreso por Libertador para el centro. Agobio. Canícula que clava hondo en el corazón de la masmédula. Cuesta disfrutar del viaje y de la charla, tránsito de hora pico aumentado al cubo por vísperas de fiestas. Calor. A pesar de la camisa de algodón y el pantalón liviano. El necesario cinturón de seguridad parece un pedazo de riel caliente que se expande desde el hombro hasta la cintura. Lo conversado intenta querer evadir esta más que tibia realidad, pero la humedad más el aire caliente se posesiona de nosotros como gárgolas que bajan de los edificios y despedazan nuestras entrañas mientras ensayamos un simulacro de charla. Por fin, Ruggeri, C.Díaz, Bulnes -más tapón de tránsito- esto sigue y todo igual. Por fin cruzamos Rivadavia, un par de cuadras, casa,.fin del trayecto...¡qué linda es la amistad que soporta todo esto! 

martes, 20 de diciembre de 2011

AXIS: BOLD AS LOVE

Asalta la tentación de que uno se podría evadir en la escritura, desvanecerse en las palabras y no existir sino sólo a través de ellas, abandonar toda individualidad o mejor dicho mutarla en una entidad carente de imagen, rostro, huesos, piel, cartílagos. Fluir entonces a a través de las palabras, surfear en esa masa líquida de sensaciones, emociones, ¿ideas? o quizás vacío, no pensar, dejarse arrastrar acaso, y que sea ese vértigo y no uno el que dicte lo que está por venir, o lo que aún no vendrá, o nunca. Que el ego desaparezca y que ese ¿espíritu? fluya y escape sin dictados de rutas, o trayectos planeados, o destinos y metas. Sin rumbo fijo y como dijo algún poeta "¡Abandonad (al menos por este momento) toda esperanza!".

lunes, 19 de diciembre de 2011

INAUGURACIÓN POLAR

El micro y el macrocosmos tienen ahora una nueva micela, un nuevo punto de expansión que amenaza ser una mancha que corroa todo lo que se le ofrece de blanco. Todo lo que se le atraviesa en el camino. Elegimos entoces esta instancia para:¿suspirar?¿padecer? ¿inmovilizar? ¿perdurar? ¿soñar? ¿concretar?¿Inventar acaso designios adversos para derrotarlos?¿O combatir a los que ya están? ¿Y si la apuesta es darle lugar a la palabra, para que fluya libre? ¿Al pensamiento, para que se muestre desnudo de todo prejuicio?¿ Porqué no intentarlo?¿Porqué no probar?